lunes, 16 de enero de 2012

Zoot Suit, Acto 1

Para esta entrada, tengo varias citas vinculadas:

“Entérese de todo. Una ola de asesinos mexicanos invade Los Ángeles … ¡Extra! ¡Extra! Se balacean pachucos terroristas en Sleepy Lagoon … Lea todo acerca de los mini gangsters.” – El vendedor de periódicos, pg 104.

“La prensa ya nos incriminó.” – Henry, pg 109

“HENRY está en el centro, en una “celda” delimitada por los cuatro bultos de periódicos que dejó PRENSA.” – Una acotación en la página 115

Estas citas sólo son unas de muchas que aparecen en el texto en relación a la presencia omnipresente de la prensa en la obra de teatro. Para Henry y sus compañeros, es obvio en el primer acto que la prensa moldea sus identidades en la vista del público. Aunque de verdad no son “asesinos mexicanos,” “pachucos terroristas,” o “mini gangsters,” eso es como los ve el público, porque es lo que lee en los periódicos. Henry reconoce este hecho cuando dice “la prensa ya nos incriminó” – Henry y sus amigos no son culpables de la muerte de José Williams, pero cuando se reúne el jurado durante el juicio, casi inmediatamente – sin evidencia – les pronuncian un veredicto de culpabilidad. Debido a que la prensa ya ha proclamado su culpabilidad y difundido los estereotipos horribles acerca de los jóvenes mexicanos, los ‘pachuchos’ no tienen ninguna oportunidad de defenderse. Su identidad ha sido decidida por la prensa americana. Por eso Henry parece un ‘prisionero,’ encarcelado por los periódicos. No importa lo que haga o lo que diga; porque es mexicano, el público ya lo ha tildado un “gangster” y un “terrorista.”

Hasta cierto punto, creo que la prensa (y la cultura popular en general) decide nuestras identidades. Como mujer, por ejemplo, hay ciertas expectativas culturales en cuanto a cómo debo actuar, cómo debo vestirme, aún cómo debo comer. Claro que no tengo que hacer todo lo que “debo,” pero mi identidad como mujer ha sido influida por estas expectativas. La situación es peor para los extranjeros, y eso se debe a los estereotipos. Gracias a los medios de comunicación (en particular las películas), todos podemos describir los estereotipos populares sobre los mexicanos: son perezosos y toman siestas todo el tiempo, son bandidos, y son religiosos (entre muchos otros). Bueno, es posible que algunos sí tienen estas características, pero no todos. Su identidad – por lo menos en los ojos de los demás, como los norteamericanos – ha sido moldeada a través de la cultura popular y de la prensa. Desafortunadamente para Henry y sus amigos, sus identidades dadas les han costado su libertad.

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