martes, 31 de enero de 2012

…y no se lo tragó la tierra p. 1-59

Un rezo
“Dios, Jesucristo, santo de mi corazón. Este es el tercer domingo que te vengo a suplicar, a rogar, a que me des razón de mi hijo … Protéjelo, Dios mío …" p. 14-15

…y no se lo tragó la tierra
“¿Qué se gana, mamá, con andar hacienda eso? ¿A poco cree que les ayudó mucho a mi tío y a mi tía? ¿Porqué es que nosotros estamos aquí como enterrados en la tierra? …. Y luego ellos rogándole a Dios…si Dios no se acuerda de uno…yo creo que ni hay.” p. 44

Para mí estas dos citas son muy fuertes. En la primera, la madre del narrador le reza a Dios que él proteja a su hijo, que está luchando en la guerra. En la segunda cita, cuando el padre está muy enfermo, le pone los escapularios en su cuello y los lavan, y también prende unas velas cuando reza (si recuerdo bien, los católicos usan los escapularios cuando una persona está en un estado de salud muy grave, i.e. cuando está muriendo). Obviamente, la madre tiene una fe fuerte; cuando algo se va mal en su vida, como la enfermedad de su esposo o las preocupaciones sobre su hijo, le pide ayuda a Dios. La religión católica es una parte integral de su vida – le ayuda a sobrevivir en una situación mala.

Por otro lado, el hijo parece no tener la misma fe que su madre. Expresa dudas cuando su madre hace las preparaciones para su papá. Él cree que no van a ayudar a nadie. Para su edad es muy maduro, porque tiene preguntas muy difíciles, como todas las de “¿Por qué?” que aparecen en la página 45. Si hay un Dios, se pregunta, ¿por qué vivimos con todo este sufrimiento? La religión católica no puede contestar esa pregunta para el niño, y por eso él revela, básicamente, que no cree. Está en el proceso de envejecer, y está desarrollando su propia identidad, separada de las de sus padres. Sus experiencias únicas, como un niño trabajador en el campo, se lo ponen lejos de sus padres y su pasado (un pasado caracterizado por una vida religiosa). Está forjando su propia identidad, con su propias creencias.

lunes, 23 de enero de 2012

Zoot Suit, Acto 2

PACHUCHO: “Porque todos saben que los mexicanos, filipinos, y negros pertenecen al guarache y al sombrero de paja y al sucio overol.” (p. 153)

(Durante un riot) “EL PACHUCO es vencido y desnudado mientras HENRY mira impotente desde su posición. PRENSA y MILITARES sacan pedazos de traje de EL PACHUCO … la única ropa que permanece en su cuerpo es un taparrabo pequeño.” (p. 154)

DOLORES, a HENRY: “Cásate con Dela y llena esta casa de niños. Solo haz una cosa por mí: olvídate de las ropas de pachuco.” (p. 165)

Hace unos semestres que tomé una clase en la antropología de la cultura material. En esa clase aprendí algo que todavía me fascina hoy en día: las cosas físicas nos definen, por lo bueno o por lo malo. Por ejemplo, piense en el programa de televisión Extreme Home Makeover. Cuando construyen la casa nueva, usan decoraciones y muebles que parecen ser adecuados para cada familia y cada persona única según sus intereses y pasados. Creo que Valdez emplea la misma idea en Zoot Suit, en particular el segundo acto. El pachuco lo dice directamente en la primera cita: una característica de los mexicanos es su ropa definitiva. Aunque no está hablando de un zoot suit, se puede relacionar los dos. Los zoot suits hacen que los jóvenes mexicanos sobresalgan en una multitud. Cuando se ve la ropa especial, se sabe inmediatamente quienes son los muchachos. Porque la ropa les define en tal manera, los militares y la prensa sacan pedazos del zoot suit del Pachuco; impulsados por su racismo, quieren atacar, y sacar, el “mexicanismo” en el Pachuco.

La madre de Henry reconoce el hecho también, que su hijo le trae atención a si mismo por llevar el zoot suit; por eso, le pide que no lo lleve más. Pero a la vez parece que le pide que olvide gran parte de su cultura y de su ser. Debido a que Henry fue a la cárcel en parte porque fue un “zoot-suiter,” y el público pensaba automáticamente que tenía la culpa, Dolores prefiere que Henry pierda esta parte de su vida para mirar hacia el futuro con Dela. Pienso también que ella quiere que Henry asimile a la vida americana para que pueda ‘vivir en paz’ y no preocuparse en la posibilidad de ser condenado otra vez para su patrimonio. La medida más obvia que puede tomar para asimilarse es perder el zoot suit, porque simboliza su cultura y moda de vivir mexicanas.

lunes, 16 de enero de 2012

Zoot Suit, Acto 1

Para esta entrada, tengo varias citas vinculadas:

“Entérese de todo. Una ola de asesinos mexicanos invade Los Ángeles … ¡Extra! ¡Extra! Se balacean pachucos terroristas en Sleepy Lagoon … Lea todo acerca de los mini gangsters.” – El vendedor de periódicos, pg 104.

“La prensa ya nos incriminó.” – Henry, pg 109

“HENRY está en el centro, en una “celda” delimitada por los cuatro bultos de periódicos que dejó PRENSA.” – Una acotación en la página 115

Estas citas sólo son unas de muchas que aparecen en el texto en relación a la presencia omnipresente de la prensa en la obra de teatro. Para Henry y sus compañeros, es obvio en el primer acto que la prensa moldea sus identidades en la vista del público. Aunque de verdad no son “asesinos mexicanos,” “pachucos terroristas,” o “mini gangsters,” eso es como los ve el público, porque es lo que lee en los periódicos. Henry reconoce este hecho cuando dice “la prensa ya nos incriminó” – Henry y sus amigos no son culpables de la muerte de José Williams, pero cuando se reúne el jurado durante el juicio, casi inmediatamente – sin evidencia – les pronuncian un veredicto de culpabilidad. Debido a que la prensa ya ha proclamado su culpabilidad y difundido los estereotipos horribles acerca de los jóvenes mexicanos, los ‘pachuchos’ no tienen ninguna oportunidad de defenderse. Su identidad ha sido decidida por la prensa americana. Por eso Henry parece un ‘prisionero,’ encarcelado por los periódicos. No importa lo que haga o lo que diga; porque es mexicano, el público ya lo ha tildado un “gangster” y un “terrorista.”

Hasta cierto punto, creo que la prensa (y la cultura popular en general) decide nuestras identidades. Como mujer, por ejemplo, hay ciertas expectativas culturales en cuanto a cómo debo actuar, cómo debo vestirme, aún cómo debo comer. Claro que no tengo que hacer todo lo que “debo,” pero mi identidad como mujer ha sido influida por estas expectativas. La situación es peor para los extranjeros, y eso se debe a los estereotipos. Gracias a los medios de comunicación (en particular las películas), todos podemos describir los estereotipos populares sobre los mexicanos: son perezosos y toman siestas todo el tiempo, son bandidos, y son religiosos (entre muchos otros). Bueno, es posible que algunos sí tienen estas características, pero no todos. Su identidad – por lo menos en los ojos de los demás, como los norteamericanos – ha sido moldeada a través de la cultura popular y de la prensa. Desafortunadamente para Henry y sus amigos, sus identidades dadas les han costado su libertad.

jueves, 12 de enero de 2012

Luis Valdez

“No Statue of Liberty ever greeted our arrival in this country...we did not, in fact, come to the United States at all. The United States came to us.”

Esta es solo una cita que encontré por Luis Valdez (el autor de Zoot Suit). Creo que es un pensamiento interesante, especialmente porque en la clase estamos considerando la identidad latina y lo que significa ser latino/a.