“Desde que llegó – y muy desmejorado que llegó – le dimos ayuda material (más de doscientos dólares) y le ‘viabilizamos’ (otra palabra de allá) rápidamente el Social Security …para que pudiera pagar los impuestos, y casi de inmediato le conseguimos un empleo.” (p.15-16)
Es bien interesante que este libro se narra en la segunda persona (“nosotros”). Como se ve en la primera cita, la “persona” que narra el cuento es la comunidad latina que ya reside en Nueva York (por lo menos eso es como yo lo interpreté). A lo largo del libro, esta voz nos dice la historia de Juan y sus aventuras como el portero en un edificio de apartamentos. Cuando Juan acaba de llegar a los Estados Unidos, su comunidad le ayuda a acostumbrarse a su nueva vida, incluso por el hecho de encontrarle un trabajo (o sea, muchos trabajos, hasta que le encuentran lo que puede hacer bien, que es ser el portero). Obviamente, Juan tenía mucho apoyo cuando llegó, y creo que eso demuestra la intimidad de la comunidad de inmigrantes que vive en este lugar. Se ayudan mucho y tienen en común una parte de sus historias – la experiencia de mudarse a los Estados Unidos e “ir olvidando” de su lengua nativa y su cultura (p. 14). Hay algo que se une a todos, y eso es muy importante para la salud emocional de inmigrantes recién llegados (aunque la vida sigue siendo difícil). Sin embargo, a pesar del apoyo inicial, Juan tiene que ganarse la vida trabajando como un portero. La manera en que se narra la historia – en la segunda persona – hace que Juan parezca separado de todo, como hay todos nosotros “en un lado”, observándolo, y sólo Juan en el otro. Por eso se puede adivinar que Juan, por alguna razón, es una personal especial (y eso lo dice los narradores en la página 15 – “es la historia de alguien que, a diferencia de nosotros, no pudo (o no quiso) adaptarse a este mundo práctico…”).
“De pronto, nuestro portero descubrió, o creyó descubrir, que su labor no se podía limitar a abrir la puerta del edificio, sino que él, el portero, era ‘el señalado,’ ‘el elegido,’ ‘el indicado’ … para mostrarles a todas aquellas personas una puerta más amplia y hasta entonces invisible o inaccesible; puerta que era la de sus propias vidas y, por lo tanto … ‘la de la verdadera felicidad.’” – p. 17-18
Esta cita nos indica por qué Juan es diferente de todos los demás. Es una idea importante porque es la motivación de las acciones de Juan; hay mención en casi cada capítulo que Juan quiere hablarles a los inquilinos sobre esta “puerta” que busca. Me encanta esta metáfora porque creo que es algo a que todos pueden relacionarse en un nivel u otro. Seguimos la rutina de todos los días, haciendo ciertas cosas cada día, sin realmente pensar en lo que hacemos … ¿pero estamos felices? ¿Qué es la “puerta” de nuestra felicidad, la vía en que podemos vivir una vida satisfactoria? Aunque Juan mucho del tiempo hace sólo una cosa – abrir la puerta y charlar con las personas que viven en el edificio – tiene un sueño, una meta más grande, que es estar verdaderamente feliz, cualquier signifique eso. Tiene algo por qué vivir, aún si no entiende bien lo que es. Las historias de su vida y su relación con los demás son intrigantes, y me interesa ver como desarrolla el cuento.
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