A llegar a Nueva York: “Mírala – se río Tata desde el asiento delantero – se le están saliendo los ojos de la cabeza.
-Eso es porque las calles no están hechas de plata, como se imaginaba –dijo Mami.
… Mami no dijo la verdad. …Esperaba que fueran [las calles] alegres, iluminadas, limpias. En vez de eso, se veían oscuras y temibles, vacías, duras.” p.236
“ – Así es cómo se hace en este país. Él que quiera trabajar, puede adelantarse.” p.269
Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazao. – el refrán en la página 281
En la parte final de la autobiografía, Negi se muda a la ciudad de Nueva York con su madre y sus hermanos. Como ilustra la primera cita, tenía ciertas expectativas sobre lo que iba a encontrar en los Estados Unidos, pero la realidad fue bastante diferente que su fantasía. Las calles, en particular en su barrio en Brooklyn, no son limpias y alegres; debido a que viven en un área pobre, las calles son sucias y temibles. Aprende de los varios grupos étnicos como los judíos, los italianos, y los dos grupos de puertorriqueños – los recién llegados y los de la segunda generación, que han estado viviendo en Nueva York por algunos años. Negi confiesa que no se siente como se cabe en ningún grupo – como vive en el guión, entre todos pero no cómoda en uno en particular (ve, por ejemplo, el primer párrafo en la página 250). A la misma vez, parece que su madre también tiene esperanzas de lo que puede lograr en este país – que si una persona trabaja bastante duro, puede mejorar la vida y adelantarse. En la página 244 dice “si tengo que arrastrarme por el piso todo el día para ganar el pan de cada día, lo hago.” Pero, en realidad, aunque trabaja mucho la madre, la familia no logra tener una vida muy cómoda. En el invierno no hay calefacción en su apartamento, y sus familiares (Tata y Chico) son alcohólicos, entre muchas otras cosas. Creo que este representa la decepción que es el mudarse a los E.E.U.U. y “empezar de nuevo.” Para muchos latinoamericanos, “el Norte” simboliza una vida mejor, con oportunidades para todos de adelantarse y vivir “la buena vida,” aún si tienes que trabajar para lograrlo. Esto es lo que cree la madre de Negi – el sueño americano, en otras palabras. Pero no es el caso con Negi y su familia (y de verdad con muchos otros inmigrantes); no importa lo duro que trabajan – su situación no es radicalmente diferente que cómo era en Puerto Rico. Por eso incluyo el refrán que empieza el último capítulo, “Nos va a salir la casa.” Sus condiciones de vida, aunque a primera vista parecen diferentes porque viven en un país diferente, en realidad son similares a las que huyeron en Puerto Rico. Todavía son pobres y se enfrentan muchos retos en la vida diaria. Entonces la promesa del ‘sueño americano’ es engañadora, y la familia tiene que adaptarse a su nuevo hogar y ajustar sus expectativas de su vida en los Estados Unidos.
lunes, 20 de febrero de 2012
lunes, 13 de febrero de 2012
Cuando era puertorriqueña, p. 39-142
Durante la discusión de los americanos y el hotel que Rockefeller va a construir, en la página 61: “Esos americanos se las traen …” … “¿Qué tú crees? ¿Que esa gente nos va a dejar quedar cuando empiecen con su hotel?”
En la página 80, hablando con su papá sobre como los americanos tienen acento cuando hablan español: “Eso es parte de ser un imperialista. Ellos quieren que se hagan las cosas a su manera, aún en nuestro propio país.”
En esta sección fascinante de la autobiografía, Negi nos habla más sobre su vida cuando era niña, y cuenta cómo los americanos vinieron a su pueblo Macún y la influencia que tenían sobre los puertorriqueños. En la primera cita, Negi habla con Doña Lola, quien le dice que la familia ‘Rockefela’ tiene una finca en el campo y que quiere construir un hotel – pero insinúa que los americanos van a hacer que se muden los residentes del área (quizás por eso se usa la palabra “invaden” en cuanto a los americanos para el título del próximo capítulo). La segunda cita es una de muchas que habla sobre la idea del imperialismo, en particular llamando a los americanos imperialistas. Pienso que estas frases demuestran cómo a Negi se le está desarrollando su “otro” en el proceso de crecer. Por mejor (los americanos les dan de comer a los niños cada mañana en la escuela, aunque sea comida extranjera) o por peor (están afectando su cultura, cuya consecuencia es desconocida, y puede ser que les van a quitar la tierra), los americanos ahora forman parte de su vida diaria. En otras palabras, Santiago no puede hablar de su pasado sin mencionar los americanos y su presencia en Puerto Rico – parte de su niñez (y parte de su ser) se define sólo con hablar de los americanos ‘imperialistas.’ Creo que el concepto del ‘otro’ de Stuart Hall se puede aplicar aquí; por ejemplo, en su cita dice “Another critical thing about identity is that it is partly the relationship between you and the Other. Only when there is an Other can you know who you are.” Aún antes de venir a los Estados Unidos Negi empieza a desarrollar una relación con este país, su ‘otro.’ Esta relación, como vimos en la introducción, continúa hoy en día.
En la página 80, hablando con su papá sobre como los americanos tienen acento cuando hablan español: “Eso es parte de ser un imperialista. Ellos quieren que se hagan las cosas a su manera, aún en nuestro propio país.”
En esta sección fascinante de la autobiografía, Negi nos habla más sobre su vida cuando era niña, y cuenta cómo los americanos vinieron a su pueblo Macún y la influencia que tenían sobre los puertorriqueños. En la primera cita, Negi habla con Doña Lola, quien le dice que la familia ‘Rockefela’ tiene una finca en el campo y que quiere construir un hotel – pero insinúa que los americanos van a hacer que se muden los residentes del área (quizás por eso se usa la palabra “invaden” en cuanto a los americanos para el título del próximo capítulo). La segunda cita es una de muchas que habla sobre la idea del imperialismo, en particular llamando a los americanos imperialistas. Pienso que estas frases demuestran cómo a Negi se le está desarrollando su “otro” en el proceso de crecer. Por mejor (los americanos les dan de comer a los niños cada mañana en la escuela, aunque sea comida extranjera) o por peor (están afectando su cultura, cuya consecuencia es desconocida, y puede ser que les van a quitar la tierra), los americanos ahora forman parte de su vida diaria. En otras palabras, Santiago no puede hablar de su pasado sin mencionar los americanos y su presencia en Puerto Rico – parte de su niñez (y parte de su ser) se define sólo con hablar de los americanos ‘imperialistas.’ Creo que el concepto del ‘otro’ de Stuart Hall se puede aplicar aquí; por ejemplo, en su cita dice “Another critical thing about identity is that it is partly the relationship between you and the Other. Only when there is an Other can you know who you are.” Aún antes de venir a los Estados Unidos Negi empieza a desarrollar una relación con este país, su ‘otro.’ Esta relación, como vimos en la introducción, continúa hoy en día.
martes, 7 de febrero de 2012
...y no se lo tragó la tierra, pg. 60-final
"La noche buena"
"Yo creo que siempre lo mejor es tener esperanzas." (p. 84) (el padre de los niños)
"Cuando lleguemos"
"Si nos va bien este año a ver si nos compramos un carrito para ya no andar así como vacas ... Esta es la última vez que vengo así como una pinche bestia parado todo el camino." (p.99,101)
Para mí, estas dos citas representan dos perspectivas extremas de los trabajadores migrantes. La primera cita viene al final del capítulo "La noche buena," en que la mamá trata de comprar juguetes para sus hijos para celebrar la Navidad, pero no lo logra porque se la acusa de robar. Ella dice que deben decirles a los niños que los reyes magos van a traerles algo después de la Navidad, y su esposo asiente, y dice que "lo mejor es tener esperanzas." Es una frase muy fuerte cuando consideras su situación; trabajan muy duro para apenas sobrevivir, pero al final todavía dice que tiene esperanzas. Ejemplifica su motivación y su deseo de tener una vida mejor, como dice Rivera en la cita en el dorso del libro: "yo quería documentar la fuerza espiritual ... siguieron moviéndose, nunca quedándose en un solo lugar para sufrir y ser oprimidos, sino buscando siempre el trabajo...y buscando justicia." A pesar de todos sus sufrimientos, continúan a tratar de mejorar la situación, y creo que ese es muy poderoso.
Sin embargo, al otro extremo, los migrantes parecen (presumiblemente en los ojos de los americanos) animales. Cuando viajan de un estado al otro, tienen que tomar trocas, y (adivino que) muchos tienen que caber en un espacio pequeño, por eso la comparación con vacas. El trabajador que habla en este capítulo se siente como un animal, una bestia - que no merece ningún respeto a causa de su ocupación y su identidad latina. Creo que su actitud es el opuesto de la de los padres en la primera cita. Para él, su identidad define como si fuera 'subhumano.' Es una lástima, pero creo que esa imagen (que son animales) es debido a las condiciones en que trabajan y viven. Muchas veces, no reciben lo básico que necesitan para sobrevivir, como baños suficientes y cuidado médico - no los tratamos como son humanos, con necesidades humanas, sino como son animales, un ser vivo que puede trabajar y hacernos la cosecha (nada más). Sus identidades se forman según sus experiencias, pero desafortunadamente, porque sus experiencias son malas, se disminuye su humanidad y por eso se sienten como simples bestias.
"Yo creo que siempre lo mejor es tener esperanzas." (p. 84) (el padre de los niños)
"Cuando lleguemos"
"Si nos va bien este año a ver si nos compramos un carrito para ya no andar así como vacas ... Esta es la última vez que vengo así como una pinche bestia parado todo el camino." (p.99,101)
Para mí, estas dos citas representan dos perspectivas extremas de los trabajadores migrantes. La primera cita viene al final del capítulo "La noche buena," en que la mamá trata de comprar juguetes para sus hijos para celebrar la Navidad, pero no lo logra porque se la acusa de robar. Ella dice que deben decirles a los niños que los reyes magos van a traerles algo después de la Navidad, y su esposo asiente, y dice que "lo mejor es tener esperanzas." Es una frase muy fuerte cuando consideras su situación; trabajan muy duro para apenas sobrevivir, pero al final todavía dice que tiene esperanzas. Ejemplifica su motivación y su deseo de tener una vida mejor, como dice Rivera en la cita en el dorso del libro: "yo quería documentar la fuerza espiritual ... siguieron moviéndose, nunca quedándose en un solo lugar para sufrir y ser oprimidos, sino buscando siempre el trabajo...y buscando justicia." A pesar de todos sus sufrimientos, continúan a tratar de mejorar la situación, y creo que ese es muy poderoso.
Sin embargo, al otro extremo, los migrantes parecen (presumiblemente en los ojos de los americanos) animales. Cuando viajan de un estado al otro, tienen que tomar trocas, y (adivino que) muchos tienen que caber en un espacio pequeño, por eso la comparación con vacas. El trabajador que habla en este capítulo se siente como un animal, una bestia - que no merece ningún respeto a causa de su ocupación y su identidad latina. Creo que su actitud es el opuesto de la de los padres en la primera cita. Para él, su identidad define como si fuera 'subhumano.' Es una lástima, pero creo que esa imagen (que son animales) es debido a las condiciones en que trabajan y viven. Muchas veces, no reciben lo básico que necesitan para sobrevivir, como baños suficientes y cuidado médico - no los tratamos como son humanos, con necesidades humanas, sino como son animales, un ser vivo que puede trabajar y hacernos la cosecha (nada más). Sus identidades se forman según sus experiencias, pero desafortunadamente, porque sus experiencias son malas, se disminuye su humanidad y por eso se sienten como simples bestias.
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